Visita de la madre General a la comunidad de Las Varillas

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Fuente: El Heraldo Las Varillas Córdoba, Argentina.

De visita en el Instituto de María Inmaculada de la ciudad de Las Varillas, EL HERALDO dialogó con la Madre General Hna. María Raquel Correa y la Hna. Soledad Isola de la Congregación de las Hermanas Dominicas de San José, quienes brindaron detalles sobre el objetivo de las jornadas realizadas en la institución la semana pasada, el desafío del nuevo proyecto educativo centrado en la ESI y expresaron un mensaje de Semana Santa.

La Madre General explicó que “la visita tiene que ver con el objetivo que tenemos como Consejo, sobre todo este año, el objetivo principal de la Congregación es estar más cerca de las hermanas, acompañar a las hermanas en las comunidades, viviendo lo cotidiano, lo de todos los días en los colegios”. Y añadió “La idea es acompañar la oración, el trabajo de las hermanas, viendo las necesidades económicas, organizarnos en la solidaridad de los bienes”.

En esta oportunidad, estuvieron acompañadas de las novicias  “que están saliendo a su año apostólico, con una serie de actividades para todos los niveles del colegio, para pensar, reflexionar, profundizar lo que vamos a vivir en la Semana Santa, es como una preparación espiritual”, indicó.

Desafío del proyecto educativo Educación Sexual Integral

Desde la Congregación “estamos armando nuestro proyecto sobre la sexualidad integral”. En esta línea, la Hna Correa manifestó que “uno de los desafíos más importantes, y que tiene que ver con nuestro carisma, es abrazar la humanidad doliente, pero formando la inteligencia y el corazón. Entonces, en este proyecto educativo de educación de la sexualidad, pero también de una educación en el amor, de una visión adecuada de la persona humana también. Esta unidad de cuerpo y alma, atender no solamente aquello que tiene que ver con lo corporal sino también con lo espiritual, recordando siempre de que nosotros creemos en un Dios que se encarnó, que se hizo hombre y que asumió nuestra realidad”. “Sabemos que es posible la educación, la formación de todas las posibilidades de la inteligencia, de la sensibilidad, de la sexualidad, hasta inclusive de lo emocional y principalmente un desarrollo que tenga que ver con la vida de fe, con lo espiritual”, subrayó.

En este sentido, consultadas sobre la recepción de los docentes, estudiantes y las familias sobre este proyecto, la Hna. Correa manifestó “El IMI está dentro de las redes de colegios de la Congregación y lo primero que se hizo fue en torno a este proyecto,  empezar a trabajar con los directivos, después con los docentes y ahora se van armando los proyectos con respecto a los alumnos, desde la más tierna infancia, proyectos que son progresivos, que tienen que ver con la integración de los contenidos, que pueda desarrollarse en una interrelación con los contenidos curriculares, con todos los aprendizajes”. Y dijo “Nos parece que es muy importante formar en este desafío empezar desde el nivel inicial, que tiene que ver también con cómo se va percibiendo uno mismo, el tema de la identidad, de la familia, el tema de ir conociéndose, el tema de asumir ciertas opciones en la adolescencia. Cómo nosotros educamos para que se puedan hacer opciones que sean fundamentales, pero opciones también que sean responsables, que nos podamos  hacer cargo de aquello que elegimos”.

Seguidamente señaló “Este proyecto está bien recibido, sobre todo porque en la adolescencia  hay muchas preguntas. Vivimos como en una  situación contemporánea de mucha confusión, donde aparentemente hay muchas posibilidades, y el joven tiene como muchos caminos y a veces está desorientado, no tiene esas redes de contención o adultos que los contengan. Entonces creo que el IMI es un buen lugar donde hay adultos que también contienen y acompañan”.

La Madre remarcó que “hay que acompañar a las familias, sabemos que la educación comienza en la familia que continúa en la escuela, pero a veces ese acompañamiento, esa formación en la familia no está”.

Mensaje de Semana Santa

La Hermana Soledad dejó unas palabras en esta semana Semana Santa, en vísperas de Pascua “Queremos invitar a todos, invitarnos a nosotros mismos, veníamos de un tiempo de Cuaresma que es un tiempo que le pedimos al Señor el Don de la Conversión, que es descubrir nuestra debilidad, descubrir su gracia obrando con nosotros. Le digo a la gente, me lo digo a mí, sea como sea que estemos hoy en estos días santos sentirnos amados y  cercanos al Señor. Tratar de pasar por alguna iglesia, no dejar de visitar a Jesús y descubrir sobretodo ese abrazo de hermano.

A veces nos pasa muchos a los cristianos que celebramos mucho la Navidad por el fin de año y todo lo que implica, y la Pascua por ahí termina siendo un feriado largo, no desaprovechar estos días santos para descubrir el amor de Dios, que nació en Belén como un niño muy tierno pero al mismo tiempo da su vida. Para eso había venido, para dar la vida, para salvarnos, para mostrarnos el amor, entonces tratar de descubrirlo en la palabra de Dios, en las celebraciones que va a haber en la Parroquia, en las capillas y no perder esta oportunidad de un encuentro con Dios. Si pudiéramos acercarnos a la confesión es lo mejor, encontrarnos con Jesús en la confesión y en la eucaristía, con fe poner a sus pies nuestras necesidades, dolores, heridas, que todos las tenemos pero que Dios bien las conoce.

Invitarlos al encuentro con el Señor, con María también al pie de la cruz que sabe tanto de dolores, descubrir con paz el cariño del Señor que siempre está para perdonarnos y para esperarnos. Recemos unos por otros para que esto se dé”.