Una “obra del corazón” coronación de la Virgen del Rosario del Milagro

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1861

Fray Reginaldo Toro llevaba cuatro años como Obispo de Córdoba cuando completa un sueño, una “obra del corazón” verla coronada a la Santísima Virgen del Rosario del Milagro como “prenda de nuestro amor y gratitud”.

Nos hemos preparado, como sabéis, una  preciosa corona para con ella ceñir las sienes de la Imagen de nuestra Señora del Rosario, como prenda de nuestro amor, nuestra gratitud y nuestro indeleble recuerdo de tantos beneficios recibidos por su mediación…” (Carta Pastoral 1892).

Se trata de una imagen histórica, enviada por el Obispo Fray Francisco de Victoria, junto con el Señor del Milagro. Según la tradición, estas imágenes aparecieron flotando en el Puerto del Callao, en el Perú. Al abrir los cajones vieron que la imagen del Cristo Crucificado estaba destinado a la Iglesia Matriz de Salta. Y la imagen de la Virgen del Rosario al Convento de los Dominicos de Córdoba. Imagen que desde 1592 acompaña y protege al pueblo de Córdoba, y desde hace 126 años como Patrona de la Arquidiócesis.

El primer lugar donde Ángel José – su nombre de bautismo- recibe un amor especial por la Virgen en la advocación del Rosario del Milagro es en su familia. Don Carlos José Toro y doña Ignacia Mendoza se encargaron de trasmitir a sus siete hijos este amor tierno y agradecido por la Virgen del Rosario del Milagro, que sostendrá a Ángel José durante toda su vida.

…sin dar culto a María del Rosario no puedo estar tranquilo sino pesaroso, porque mis padres me hicieron conocer esta sublime devoción y la practiqué junto con ellos hasta los 18 años que los acompañé y retirándome del seno de mi familia y de mi país natal, encontré otro pueblo que me hizo conocer los grandes consuelos y beneficios del Rosario. Me formé al lado del verdadero hijo de Domingo de Guzmán, mi Padre: tuve por Director Espiritual al humilde y virtuoso religioso, al apóstol del Rosario, al P. Olegario Correa… quien consolidó en mi alma esta devoción y cada día se aumenta”.  (Carta Pastoral 1986)

Cuando funda la Congregación de Hermanas Terceras Dominicas de San José y coloca la piedra fundamental Fray Reginaldo dirá “Nosotros que creemos en la misión divina de la Madre de Dios, que todas las naciones llaman bendita y nosotros Madre nuestra, la invo­camos como nuestro último refugio. Cuando ciencia y paciencia, saber, habilidad y todos los demás recursos de la inteligencia humana nos fal­tan, todavía nos queda un resto de esperanza, una súplica siempre aten­dida, una fuente que conduce a Dios y que nunca se cierra hasta que la muerte apaga la luz de este mundo y nos presentamos desnudos ante el Supremo Juez” (Discurso 4 de Octubre de 1889)

Coronada como Reina

Durante la primera Visita ad Limina que realiza Monseñor Reginado Toro (28.02.1892), por primera vez en la historia de la Iglesia de Córdoba, le pide al Papa León XIII que autorizara la coronación pontificia de la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Milagro, por solicitud del pueblo de Córdoba, el Cabildo Eclesiástico, todo el clero, autoridades provinciales, municipales y fieles.

El Santo Padre no solo lo autorizó sino que bendijo las coronas y el rosario de filigrana de oro que el padre Reginado había hecho confeccionar en la Casa Poussielgue Rasand de París, con las joyas donadas por las señoras de Córdoba, y además le obsequió su anillo pontificio. Concedió una indulgencia plenaria para el día de la coronación – o uno de los siete subsiguientes-, que cada uno podía elegir confesando y comulgando, visitando la iglesia propia de esa advocación y rogando como de costumbre, por las necesidades de la Santa Iglesia y la intención del Sumo Pontífice.

El 1 de Octubre de 1892 en la plaza Vélez Sársfield, entonces campo cubierto de malezas, se levantó el gran Domo donde se realizó en solemne ceremonia la coronación pontificia de la Virgen del Rosario del Milagro Patrona de Córdoba como Reina y Señora, y lo hace en nombre del Santo Padre.

Ante la concurrencia del pueblo, de sacerdotes y religiosos, monseñor Reginaldo Toro coloca la corona primero a la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Milagro “Reina de las naciones”; y luego con gran ternura la corona más pequeña al Niño.

Participaron de aquella histórica fiesta -que coincide con los 400 años del Descubrimiento de América y 300 años del arribo de la imagen de la Virgen a Córdoba- el Arzobispo de Buenos Aires  Doctor Federico Aneiros, Mariano Soler Obispo de Montevideo, Wenseslao Achával obispo de Cuyo, Pablo Padilla Obispo de Salta quien predicó una notable homilía. Monseñor Reta auxiliar de San Juan y los dos electos auxiliares de Córdoba Castellano y Lastra.

125º aniversario

En septiembre de 2017 se celebró en Córdoba el 125º de la Coronación Pontificia de Virgen Nuestra Señora del Rosario del Milagro Patrona de la Arquidiócesis de Córdoba. En el marco de estos festejos se recibió la visita del Señor del Milagro de Salta. Acontecimiento donde recordamos las palabras del fray Reginaldo Toro OP alentando al pueblo cordobés en 1892 a participar de la coronación pontificia.

“Se acerca a grandes pasos el día en que iremos juntos a rendir homenaje, coronando la venerada imagen de Nuestra Señora del Rosario, la Virgen del Milagro, añadiendo una nueva gloria, un brillo nuevo, un acto de fe y de amor más por todos los beneficios que hemos alcanzado por la intercesión de esta nuestra Madre amorosa, que tantas veces ha presentado nuestras plegarias, expuesto nuestras miserias y necesidades al pie del trono de su Santísimo Hijo”. (Carta Pastoral de fray Reginado Toro OP, 08.09.1892).

Curiosidades

  • Monseñor Reinaldo Toro hizo mejorar el camarín hecho en madera, tapizando las paredes con tela de terciopelo granate y con cortinas del raso del mismo color. El techo de la cúpula estaba cubierto con tules celestes y colgaban una multitud de rosas artificiales semejando de lejos, una lluvia de flores.
  • Una obra del corazón. Fray Reginado Toro reconoce y agradece como Pastor la ayuda material que hizo posible la coronación, como una obra del corazón incluyendo a la república entera “La obra que hemos emprendido, ha sido obra de amor, cuyo valor moral está fuera de toda apreciación; pero aún considerada en su parte material, es obra de corazón. Hemos dado de nuestros bienes, y sabemos que muchos habrían dado aún considerablemente más si posible hubiese sido. Las preciosísimas coronas y la espléndida fiesta que se prepara, llevan testimonio del desprendimiento generoso de nuestros queridos diocesanos y de la república entera”. (Carta Pastoral 1892- Córdoba).

Nota relacionada. Carta Pastoral de 1892.

Hermanas y niñas del Hogar Virgen del Milagro (Córdoba), junto a la Virgen del Rosario del Milagro la imagen peregrina.