“No tenemos motivos para desconfiar de la generación futura»

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En el marco del Aniversario de los 120 años del Hogar Nuestra Señora del Carmen, obra de las Hermanas Dominicas de San José en La Rioja, la hermana Carina Acevedo Superiora del Hogar, dedicó palabras que hablan de miles de abrazos por la vida, en tantas historias que son parte del presente del Hogar. (10.11.18). 

Los hechos y los acontecimientos importantes siempre nos ponen frente a los recuerdos. Y hacer memoria de lo vivido mueve nuestro corazón a agradecer el paso de Dios y de personas en nuestra vida. Hoy quiero agradecer por ello. Agradecer con un corazón colmado de emociones las huellas de tantas hermanas, de tantas niñas, de tantos voluntarios que formaron y forman parte de esta obra que confía y descansa en Dios, el Hogar Del Carmen.

En este agradecimiento me hago eco de los sentimientos de tantas niñas, hoy mujeres que han pasado y siguen pasando por este hogar… por eso los invito a que juntos demos gracias con el corazón rebosante de alegría:

  • Agradecer a quien es origen y fin de esta obra: Dios Padre Misericordioso.

Él es quien con sabiduría proyectó desde siempre, nuestro Hogar y nos dio la misión de abrazar la vida de tantas niñas, suavizar sus dolencias con amor de madres. Él Ordenó desde hace 120 años en su providencia hechos, personas, lugares; para que esta, nuestra casa, sea un lugar privilegiado en donde se manifieste su amor especial hacia los más pequeños. Y Él es el que la sostiene con su misericordia y providencia.

  • Agradecer la Protección de María.

En especial en la advocación de Nuestra Sra. del Carmen, patrona y protectora de nuestro Hogar. María, nuestra Madre, nos mira con amor y alienta a cuidar y amar la vida como lo hizo ella desde su SÍ comprometido al Señor en Nazaret hasta el la cruz.

De él recibimos este hermoso y desafiante carisma de abrazar. De él recibimos también su espíritu inquieto que lo impulsaba a transmitir su desvelo y la necesidad de un cambio frente al dolor de los que sufren. De alguna forma, todos los que hoy estamos aquí somos la respuesta a esa inspiración, todos hemos dado un sí a ese llamado.

  • Agradecer el abrazo a las hermanas.

Aquí hay mucha vida entregada. Hermanas que son madres, que hacen fecunda su entrega en lo cotidiano, acompañando el crecimiento de las pequeñas vidas que se nos confían. Mujeres expertas en abrazar y amar, eso lo podemos hacer porque somos abrazadas y amadas, sanadas por Dios.

  • Agradecer los brazos de cuantos colaboran con esta misión.

Familias, voluntarios, benefactores y amigos. Dios los llamó a sostener con nosotras esta misión, a enriquecer con sus dones particulares el abrazo que juntos queremos dar. Gracias por su generosidad.

  • Agradecer a los sacerdotes.

A nuestros queridos Frailes Dominicos que están presentes en la vida del Hogar desde sus inicios y a los sacerdotes del clero riojano Padres, Hermanos y Amigos que acompañan y cuidan el crecimiento espiritual y sacramental de las niñas, adolescentes y de las hermanas. Gracias por hacernos presente al Padre misericordioso y a Jesús Eucaristía que nos abraza y sana nuestras heridas!

Ustedes chicas, son el don más precioso, más delicado, son promesa, son esperanza. Son aquellas a quienes se dirigen nuestros esfuerzos, nuestra preocupación, son también la fuente de alegrías profundas, de promesas cumplidas.

Finalizo estas breves palabras con una frase de Nuestro Padre Reginaldo que alienta y da esperanza a aquel que se siente llamado a custodiar la vida de la Humanidad Doliente, dice así: “No tenemos motivos para desconfiar de la generación futura.” por esto continuemos abrazando a los niñas y adolescentes que Dios nos confía.

Gracias! Hna. Carina Acevedo