El Padre Reginaldo Toro y su amor incondicional a la Virgen

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14 de Octubre de 2019. Por M. Sonia Lucarelli OP. Referente en la Causa del P. Reginaldo Toro.

En los numerosos escritos de Nuestro Padre Reginaldo, la devoción mariana se hace particularmente notoria. Elegimos esta Carta Pastoral, escrita al pueblo de Córdoba en el año 1896, con motivo de la llegada de peregrinos desde Buenos Aires.

En esta Carta el aporte desde la propia experiencia personal, se distingue de otros muchos escritos, ya que Reginaldo utiliza este recurso que tan bien apelaba al corazón del pueblo, donde la devoción familiar era imprescindible. En su propia historia familiar reconoce la importancia de esta devoción, sembrada desde los primeros años por sus padres y fomentada en su infancia y Juventud.

Esta experiencia relatada tantos años después, fue fundante en su crecimiento espiritual, marcando este amor incondicional a la Santísima Virgen, especialmente en su advocación de Nuestra Señora del Rosario. No la olvido jamás, no la abandonó en medio de sus muchas ocupaciones, y aún en sus últimos días, fue el rezo del Rosario su consuelo y su fortaleza.

En la Conclusión de la Constitución de 1905, aparece este escrito que Reginaldo había legado a las hermanas, y que ellas retoman en estas páginas: Rezad el Santo Rosario. Crezcan sus flores entre vosotras por todas partes. Cultivad esta bella planta de María. Regadla con vuestras lágrimas, abrigadla con vuestro amor.” (C.C.1905- Pág. 113).

fue el rezo del Rosario su consuelo y su fortaleza.

Como Obispo Diocesano asiste a dos celebraciones importantes y fundantes en la fe de nuestro pueblo argentino: la Coronación de la Imagen de Nuestra señora de Itatí (el 6 de julio de 1900), en Corrientes y la Coronación de la Imagen de Nuestra Señor del Valle en Catamarca (el 12 de abril de 1891).

Tan importante era para él esta presencia de la Madre de Dios en su vida, que el primer Colegio que funda, luego de la Casa Madre y Colegio de San José, fue el del Santísimo Rosario, en Santa Rosa de Río Primero, lugar especial donde gustaba viajar a celebrar la Fiesta.

Carta Pastoral 

DEL SEÑOR OBISPO DIOCESANO NOS, FRAY REGINALDO TORO, DE LA ORDEN DE PREDICADORES, POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA, OBISPO DE CÓRDOBA.

Al Venerable Cabildo Eclesiástico, clero y fieles de la diócesis, salud y bendición apostólica.

Carísimos hijos en Jesucristo: Mis deseos son conocidos por todos vosotros: que sin dar culto a María del Rosario, no puedo estar tranquilo, sino pesaroso, porque mis padres me hicieron conocer esta sublime devoción, y la practiqué juntamente con ellos hasta los 18 años que los acompañé, y retirándome del seno de mi familia y de mi país natal, encontré un otro pueblo que me hizo conocer los grandes consuelos y beneficios del Rosario; me formé al lado del verdadero hijo de Domingo de Guzmán, mi Padre, – tuve por director espiritual al humilde y virtuoso religioso, al Apóstol del Rosario, al Padre Olegario Correa, de feliz recuerdo, quien consolidó en mi alma esta devoción, y cada día se aumente y llega, carísimos hijos, hasta donde vosotros habéis visto: la coronación del Santísimo. Rosario. – La Virgen del Rosario fue coronada hace 4 años con el mayor entusiasmo y fervor, y hoy nos preparamos para recibir una peregrinación de la Capital Federal y de otros pueblos vecinos.

¿Y cómo debemos prepararnos para tal acto? Si, carísimos hijos, Dios nos dé el consuelo en nuestras necesidades y en las angustias que sentimos: con una buena y Santa Confesión y Comunión.

Si es para que recibamos a nuestros hermanos peregrinos de la Capital Federal, y de nuestros pueblos: con la misma confesión y comunión en primer lugar, y luego con el buen ejemplo y el entusiasmo santo que haremos resonar por nuestras calles, vivando a Jesús Rey de cielos y tierra, a María del Rosario Coronada, a la Iglesia Santa, a  nuestro venerable León XIII.

Sí, hijos míos, me animo a pediros un sacrificio y que será muy agradable a Dios, a María, y a vuestro Obispo, sacrificio noble, sacrificio cristiano, sacrificio verdadero: Dejad las diversiones, las tertulias y entretenimientos profanos, y ocupaos, haciendo las horas cortas, con visitas a los hospitales, casas de beneficencia, Iglesias, Colegios y nuestra pontificia Universidad.

Sed, carísimos hijos, con los visitantes romeros, como siempre, atentos y caritativos, y haced conocer lo que tenéis en vuestra ciudad como son los templos y los institutos religiosos.

Dios nos comunique la paz y la tranquilidad, y para mayor orden disponemos las comisiones que deben dirigir todo el movimiento desde el día 3 de Octubre.

Pedimos al pueblo que embandere los frentes de sus casas, con la especialidad la calle San Gerónimo y 27 de Abril, -como que los iluminen las noches sábado, domingo y lunes, y esto mismo lo pedimos al señor Intendente Municipal y Jefe de Policía.

Suplicamos a nuestro Excelentísimo Gobernador y Ministro, como al cuerpo militar y consular que nos acompañen para la recepción del Reverendísimo Arzobispo y peregrinos de la capital que llegarán mañana sábado a las 11.40 a.m.

(Extracto de la Carta Pastoral escrita por FRAY REGINALDO, Obispo de Córdoba).